No hay edad para ser emprendedor
Adquirió su primera compañía, Obrascón, por el precio simbólico de una peseta en 1987, con 56 años, y ha construido un potente grupo industrial a base de comprar empresas en dificultades.
Juan-Miguel Villar Mir es una referencia en el mundo empresarial español. El Grupo Villar Mir, que fundó hace poco más de 20 años, es hoy una de las primeras compañías industriales de capital español. No empezaba de cero.
Había sido gestor de importantes empresas y hasta vicepresidente para Asuntos Económicos y ministro de Hacienda, en una breve etapa de la Transición. Hoy, preside un grupo internacional y diversificado que sigue creciendo.
El empresario explicó su experiencia profesional en el curso Quince por Quince, de la escuela de empresarios Edem. Desde que adquirió Obrascón por una peseta, ha comprado una media de una empresa al año «sin poner un céntimo mío y también sin sacar un céntimo del grupo», afirma.
El bagaje previo
Hijo de militar, de familia de clase media, no tenía antecedente alguno «empresarial, ni agrícola, ni industrial, ni de servicios, ni tampoco financiero». Fue un alumno brillante que consiguió entrar en Caminos a los 18 años, cuando se tardaba de media más de cinco años, estudios que simultaneó con Derecho, compaginando ambos con el trabajo de enseñar matemáticas y corregir problemas a aspirantes a ingresar en Caminos. «Eso te lleva a tratar de seguir estudiando cualquiera que sea tu edad».
Empezó a trabajar en Dragados al acabar la carrera. Al año, le hicieron delegado para la zona costera de Andalucía, además de Ceuta y Melilla. A los tres años, le proponen ir de delegado a Madrid, pero lo rechazó, porque prefirió conocer el Estado desde dentro.
Así, en 1958 tomaba posesión de su cargo como ingeniero auxiliar del puerto de Cádiz y de la zona franca. Poco después, se creaba la Subdirección General de Puertos y Señales Marinas, para la que era designado. Tenía 30 años.
Probablemente, Juan-Miguel Villar Mir aprendió a levantar empresas al asumir la presidencia de Hidro Nitro, en 1968. Le llamaron para tomar las riendas de esta compañía, que cotizaba, cuando estaba a punto de suspender pagos. «Aquello tenía arreglo y el valor de las acciones se multiplicó por diez en un año».
En 1968, asumió la presidencia de Hidro Nitro con la misión de salvarla de la suspensión de pagos
El salvamento de Hidro Nitro le llevaría posteriormente a ser presidente ejecutivo de Altos Hornos de Vizcaya y a estar al frente de la Empresa Nacional Carbonífera del Sur (Encasur) y de Ence, cargos que compaginó con la presidencia de Hidro Nitro. Villar Mir recuerda cómo, desde la presidencia de Altos Hornos de Vizcaya, consiguió lanzar Altos Hornos del Mediterráneo, para salvar la antigua siderurgia de Sagunto y poner en marcha en esa localidad valenciana el mayor proyecto industrial de nuestro país, con una inversión de 300.000 millones de pesetas de 1971.
Villar Mir fue poco después llamado a formar parte del primer Gobierno de la Monarquía como vicepresidente del Ejecutivo para Asuntos Económicos y ministro de Hacienda. Tras completar su experiencia con la presidencia ejecutiva de Electra de Viesgo y Puerto Sotogrande, se lanzó al desarrollo de su grupo.
Inicio constructor
El 31 de julio de 1987, compró la primera empresa: Obrascón, «sabiendo que no tenía dinero». Contaba con veinte años de experiencias empresariales, capacidad para sanear empresas en dificultades y conocimiento de diversos sectores. Adquirió el mismo día Obrascón –que perdía del orden de mil millones al año– por una peseta e Inmobilaria Espacio por 500 millones de pesetas. Estaba a punto de cumplir 56 años. Obrascón comenzó a ganar dinero en menos de un año y «pudimos sacarla a bolsa» en 1991.
En 1995, tomó la decisión de abordar un cambio de escala para consolidar la presencia geográfica en todas las comunidades autónomas y poder plantear, más adelante, una salida selectiva al exterior. Así, entre los años 1996 y 1999, se lleva a cabo un proceso de crecimiento por absorción y compra de once constructoras, que culmina con la fusión por absorción de Lain. Se había constituido OHL (Obrascón Huarte Lain), el sexto gran grupo español de construcción.
La segunda actividad más importante desarrollada por el Grupo Villar Mir es la producción de ferroaleaciones y de silicio metal, actividades que lleva a cabo en su división de electrometalurgia. La entrada en el negocio de ferroaleaciones se produjo con la compra de Ferroatlántica a Carburos Metálicos.
Para consolidar Obrascón, adquirió y absorbió once constructoras entre 1996 y 1999
La adquisición de los activos operativos de Fesilven en subasta al Estado venezolano, en diciembre de 1998, supuso el inicio de la actividad internacional de Ferroatlántica.
La empresa cabecera de la división de electrometalurgia del Grupo Villar Mir dio su mayor salto cualitativo al adquirir en 2005 el 100% de la filial productora de ferroaleaciones y silicio metal del grupo francés Pechiney. Esta adquisición trajo consigo la compra de Silicon Smelters, su filial sudafricana, propietaria de la mayor fábrica de silicio metal del mundo.
«En este momento, estoy a punto de lanzar la construcción de la que pasará a ser la mayor fábrica de silicio metal del mundo, en la provincia de Sichuan, en China, con una inversión total, centrales hidroeléctricas incluidas, de mil millones de dólares».
Fertilizantes y energía
La tercera división es la de fertilizantes y química básica. La actividad en este sector comenzó en 1995, cuando la crisis por la que atravesaba Ercros permitió que adquiriera su división de fertilizantes, Fertiberia. La expansión exterior de la compañía se inició en 2005, con la adquisición a la sociedad pública argelina Asmidal del 66% de Fertial. La división se completa con Adubos de Portugal, comprada en abril de 2009.
Su grupo industrial se ha convertido en el líder mundial en producción de silicio metal
Pero los proyectos de Villar Mir en este ámbito no se quedan ahí. Una joint venture entre Fertiberia (51%) y Sonatrach (49%) construirá la mayor planta de amoniaco del mundo cerca de Orán (Argelia), con una inversión superior a mil millones de dólares.
Otra de las áreas de desarrollo es la energía. Entre sus iniciativas, destaca: el proyecto Energas –dos ciclos combinados y una regasificadora en el puerto de Huelva– y la construcción de cuatro centrales hidroeléctricas, más un embalse, con una potencia instalada total de 560 Mw, en Sichuan (China).
Fuente/expansion.com/