ADIÓS, PESETA – ParteI
FNMT-RCM: ADIÓS, PESETA;
BIENVENIDO, EURO
CON la acuñación de los últimos valores de monedas de la divisa «peseta» se cierra un ciclo en los talleres de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda, vinculada a este sistema monetario desde los primeros momentos de su creación. A partir de
ahora, la Real Casa de la Moneda da por finalizado el período «peseta»
(terminada su producción) iniciando una nueva etapa que la une a la que será la moneda de doce países de la UE: el euro.
Hoy, 19 de junio de 2001, acaba la fabricación de las monedas y el 21 de noviembre de 2000 finalizó la producción de los billetes. La moneda de 100 pesetas ha sido la última pieza en salir de las máquinas acuñadoras, como en su día el billete de 10.000 pesetas lo hiciera de las máquinas de impresión. Por tanto, planchas, troqueles y útiles específicos que han servido para realizar la peseta pasarán a ser piezas de museo.
Tanto las monedas como los billetes en pesetas proseguirán en manos de los españoles, es decir, en circulación hasta el 28 de febrero de 2002, después de dos meses de convivencia con el euro, que será la única divisa válida a partir del 1 de marzo del mismo año.
Merecido homenaje
MESES antes de la última acuñación de monedas en pesetas y de la despedida definitiva de los talleres de producción, el Ministerio de Economía, la Dirección General del Tesoro, el Banco de España y la propia Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda rendían un homenaje a la unidad monetaria española, la peseta, a través de la acuñación de la moneda de uso más común, la de 100 pesetas, y de la tradicional moneda conmemorativa de 2.000 pesetas en plata. Reproducen ambas monedas la imagen de «Hispania», matrona postrada sobre los Pirineos y con una rama de olivo en la mano, que aparecía en la primera emisión nacional de pesetas de 1869.
Las leyendas y motivos de las dos piezas hacen alusión a una compañera importante en la historia contemporánea de los españoles: la peseta. Pueden ser, por otra parte, un recuerdo para los nostálgicos una vez que entre en vigor el euro. Los ciudadanos pueden disponer de la moneda de 100 pesetas de 2001 en cualquier momento, ya que, con toda seguridad, pasará por sus manos. La FNMT-RCM ha acuñado 140 millones de unidades de esta pieza para su circulación. Respecto a las monedas conmemorativas de 2.000 pesetas de plata, la fabricación se realiza sobre pedido, por lo que el público interesado en adquirir uno o más ejemplares sólo tiene que solicitarlos en el banco o entidad de crédito donde habitualmente realice sus gestiones.
Breve historia de la peseta
Introducción
La moneda es un fiel reflejo de la Historia. Dentro de sus pequeñas dimensiones se encierran todas las coordenadas del momento en que se acuñó y es siempre una inagotable fuente de información. Las concepciones estéticas, políticas, religiosas y la situación económica de los pueblos quedan indeleblemente plasmadas en esos pequeños discos de metal. Por tanto, los 134 años en los que la peseta ha mandado en la economía de España han visto pasar acontecimientos trascendentales en la conformación de lo que hoy es la vida de los españoles. Por las manos de los ciudadanos han pasado reyes, artistas y conquistadores; la peseta se ha convertido en pieza clave de la iconografía popular:
anhelada, aborrecida, idolatrada…, en definitiva, la historia de la peseta es, en buena parte, la historia de los hombres y mujeres españoles que entraban en el mundo moderno. El 19 de octubrede1868, por Decreto del Gobierno Provisional formado tras el derrocamiento de Isabel II, nace la peseta como unidad monetaria. Siguiendo los dictados de la Unión Monetaria Latina, a la que finalmente no se adhirió España, se imponía ya de forma definitiva el sistema métrico decimal como base para la actividad económica.
Hasta 1868 en España había varias casas de moneda o cecas (las de Sevilla, Segovia, Barcelona, Madrid, etc.) que daban servicio a todo el territorio nacional. En 1869 el Gobierno Provisional decide cerrar las casas de moneda y centralizar toda la producción existente en la de Madrid, núcleo de la que después y en la actualidad es la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda. Así pues, la FNMT-RCM ha estado vinculada desde su inicio a la peseta como sistema monetario.
Las primeras piezas se acuñaron en 1869. Desde ese momento hasta nuestros días las monedas han tenido diferentes valores, tamaños, metales o aleaciones de metales y distintos motivos en sus anversos y reversos.
Los billetes en pesetas tardaron unos años más en imprimirse, tarea de la que se ocuparon inicialmente los talleres del Banco de España y distintas empresas extranjeras.
El primer papel moneda con el valor facial expresado en pesetas se emitió el 1 de julio de 1874, coincidiendo con la concesión al Banco de España del derecho en exclusividad a emitir billetes, hasta entonces compartido con otros bancos provinciales.
La primera emisión que imprimió la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre fue la de 21 de octubre de 1940, aunque la decisión oficial la tomó el Gobierno un año después, con el Decreto del 21 de junio de 1941. Con este Decreto se pretendía dotar a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre de los medios necesarios para acometer esta tarea y evitar la dependencia de empresas extranjeras en una cuestión de tanta trascendencia.
Tradicionalmente, los billetes han tenido una iconografía muy variada, y han recogido motivos referentes a personalidades destacadas, a actividades económicas o a ideales y valores. Del mismo modo que su hermana, la moneda, los billetes han cambiado a lo largo de estos años en tamaño y valor y se han ido incorporando diferentes medidas de seguridad.
Fuente/bde.es